Pilares de la CVX


Es importante tener una visión completa de lo que es la CVX. Una forma reciente de describirla es a través de la imagen de los tres pilares, como las tres patas de un banco, en que las tres tienen que estar siempre presente y complementarse. Si no hay equilibrio; si se sobrevalora un pilar, hasta el punto de exclusividad; u se olvida algún otro, entonces no está bien la CVX.

Mirando hacia atrás en la historia de la CVX mundial, vemos que los pilares fundamentales de estilo de vida de la CVX, Espiritualidad Ignaciana – Comunidad - Misión, fueron reconfirmados a través de procesos vividos.  En cada etapa la CVX ha sido llamada a profundizar un aspecto diferente, en un comienzo fue la renovación en  su enraizamiento de la Espiritualidad Ignaciana; y a fines de los años 70 y principios de los 80, la dimensión comunitaria de la vocación CVX.  Pero en cada etapa fue crucial no olvidar los otros pilares, al centrarse en el servicio apostólico, no se puede comprender una misión sin vincularla con los Ejercicios Espirituales y la dimensión comunitaria. 

Como consecuencia del proceso de formación de la CVX interrelaciona siempre estas tres dimensiones, ayudando a la persona a integrar su fe y su vida. Los grupos locales, pero también una comunidad más amplia, -nacional o regional- apoyan y prolongan las dinámicas generadas por los Ejercicio Espirituales que conducen a una vida esencialmente apostólica. Lo mismo cuando el servicio apostólico se realiza de una manera personal, el servicio es siempre parte de la misión recibida en la CVX. En este sentido, nuestra misión es siempre una misión común - que es parte de la misión de la Iglesia.